La leyenda de la coca, el mito boliviano

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la coca esta inmersa en la cultura indigena de BoliviaLa leyenda de la coca Bolivia constituye un interesante mito nacional que en la actualidad se ve eclipsado por los intereses en torno a esta hoja consumida en el país desde tiempos inmemoriales.

Origen mítico

La leyenda de la coca es una parte inseparable de la cultura de Bolivia. Basta con recurrir al folclore sudamericano para descubrir la asociación de la coca a diferentes deidades. Los orígenes de esta hoja son inciertos, y circulan numerosos mitos acerca de su aparición y de los hábitos de consumo primigenios.

Una de las primeras referencias a este producto aparece en las crónicas que llegaban del Virreinato de Perú, que se explayaban en la información sobre el pueblo inca. “Al responder las preguntas sobre esta mata, los indígenas más ancianos cuentan invariablemente la misma historia. Por lo que han oído, antes de que la coca fuera una mata, era una hermosa mujer. Cuando se descubrió que era adúltera, fue ejecutada, cortada a la mitad y enterrada como se entierra una semilla para que germine”, explica el relato original. Cuenta la leyenda que, de donde el cuerpo desmembrado había sido enterrado, germinó una planta que creció y floreció. Sólo los hombres podían tocar sus hojas y llevarlas en sus bolsas. Pronto se aprendió que sólo podían extraerse las hojas de la bolsa después de la cópula, una restricción en memoria de la bella adúltera.

Intereses creados

La variedad de versiones prolifera y cambia según la región del país. Otras historias más espirituales sugieren que la hoja de coca fue un regalo del dios sol Inti, que enseñó a la madre luna Moma Quilla a plantar la coca en los valles húmedos de los Andes. La hoja de coca se consumió como producto habitual hasta que empezó a dispararse la demanda en los países norteamericanos y europeos. Los intereses creados alrededor de este producto destruyeron en gran parte los patrones de desarrollo económico de estas regiones y sembraron la desconfianza y la violencia entre las comunidades dedicadas a su cultivo.

Foto: Eduardo Rivero – FotoliaSimilar Posts: